COMIENZAN LOS CAMBIOS


COMIENZAN LOS CAMBIOS

Ya en enero nos dio tiempo a recuperarnos y a activarnos poniendo en marcha las acciones previamente planificadas. Ahora toca alinear esfuerzos, ya que si no nos dirigimos todos a la misma dirección, los cambios en vez de suponer una mejora, pueden resultar muy perjudiciales. 
 
Para que todo vaya bien es necesario tener un equipo cohesionado, dirigido y motivado hacia los mismos objetivos. Para ello podemos educar la actitud de  los empleados a través del optimismo inteligente. Este concepto nos convierte en observador y actor de lo que ocurre a nuestro alrededor y nos lleva a tomar con valentía las decisiones hacia la mejora de las circunstancias que nos rodean. Basta de excusas, hay que moverse. Ayúdate del #pensamiento positivo.
 
La organización Dos abrazos nos lo resume en este vídeo:

 

Recuerda que aun puedes votar por Buisán2H en:http://www.andaluciaemprende.tv/index.php/aetvempresas/video/13/

HACEMOS AUTOEXÁMEN DEL AÑO



HACEMOS AUTOEXAMEN DEL AÑO


Termina el año y toca hacer revisión. Es hora de contabilizar los logros alcanzados así como las carencias encontradas y que con algunas, o muchas, modificaciones nos ayudaran a seguir mejorando continuamente. Para ello podemos utilizar la DAFO como hemos hecho en otras ocasiones o podemos aplicar este otro medio de análisis:

Si decidimos un análisis personal como profesional podemos optar por ver si ante las tareas y cometidos que actualmente realizo en mi trabajo y que he desarrollado durante el año he contado con los recursos necesarios, los conocimientos teórico prácticos requeridos y las actitudes apropiadas para desempeñarlos de la forma más efectiva. Así mismo puedo plantear posibles mejoras o necesidades formativas a cubrir.

En el análisis de procesos, para encontrar algunas carencias relacionadas con el modo en que se hacen las tareas, tendré que observar mis hábitos en el trabajo y si ellos me ayudan a alcanzar los objetivos de la forma eficiente que me gustaría.

Para realizar un buen auto-examen y obtener los mejor resultados es hacer por escrito algún cuadrante que nos ayude a registrar los avances y los cambios acometidos para seguir revisando a los largo del nuevo año. 


Para los que estáis en búsqueda de empleo os recomendamos los siguientes ejercicios de la “Sociedad Privada Municipal para el Fomento y Promoción del Desarrollo Socio-económico de Ceuta S.A.”, PROCESA:



¡¡Ánimo y a la tarea!!

¿CUIDAMOS A NUESTROS EMPLEADOS?




¿CUIDAMOS A NUESTROS EMPLEADOS?

En este comienzo de mes me he encontrado a muchos de nuestros amigos de PYMES y microempresas en la labor de darse ánimos y mandar fuerzas para el inicio de actividad tras las vacaciones. Nosotros mismos hemos aportado nuestro mensaje de #pensamientopositivo.

Pero me ha entristecido una fatal noticia, que nos coloca a los empresarios españoles como los que menos nos preocupamos por los empleados que se encuentran en estado de máxima ofuscación en sus puestos de trabajo. Dos de los titulares que reflejan esta circunstancia son:

  • “Un 29% de las firmas españolas actúa bien contra el estrés”
  • Las horas de más, sólo le preocupan a dos de cada 10 empresas
Con respecto al primer titular, sabemos que el estado anímico de los trabajadores interviene directamente en sus resultados de rendimiento. Las medidas de prensentismo(estar, pero no trabajando) y el ausentismonos confirman estos datos. Pero además recientes estudios nos avalan. Según la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA): Una plantilla mal gestionada hace perder dinero a los dueños de la empresa y salud a sus trabajadores.
Del segundo titular debemos entender que cada empleado tiene ritmos de rendimiento diferente. Si tenemos claro que en nuestro negocio queremos un rendimiento que cumpla unos datos mínimos aceptables, lo primero sería establecer objetivos en función de cada puesto y observar quien los cumple. Así podremos detectar varias premisas:
·    – El personal tiene carga de trabajo suficiente para mantener el puesto de cada uno.
– Existen equilibrio entre la carga de cada puesto.
– Existe sobrecarga. Este es el peor de los casos.
Y por supuesto medir el rendimiento de cada empleado en su puesto. Si no llegara a los estándares mínimos habrá que ver si se puede solucionar a través de tutorización, formación o motivación. Si no fuera así sería necesario relevar a otro puesto de igual o inferior categoría que se ajustase más a sus cualidades o, en último recurso, hacer un despido.
En caso de sobrecarga es una cuestión de fallos de gestión organizacional. Habría que observar dónde se encuentra la mayor demanda y elegir como reorganizar el trabajo o qué perfiles serían necesarios incluir dentro de la plantilla.
Si necesita ayuda para detectar este o algún otro problema en su equipo de trabajo, llámenos. Estaremos encantados de ayudarle.

Tlf: 957049364
Para más información hacemos referencia al artículo del mundo:

EL SEMESTRE: ¿VAMOS POR BUEN CAMINO?



El SEMESTRE: ¿Vamos por buen camino?


Hemos llegado a la mitad del año y es buen momento para reflexionar y revisar cómo van las cosas. En estos meses donde mucho de los sectores reducen su actividad a mínimos debido a la escasez de demanda y a las vacaciones del personal. Es, en  estos casos, una excelente fecha para que líderes y direcciones tomen conciencia de si los objetivos cumplidos hasta ahora, ¿llevarán a la empresa al destino deseado en un principio?. Ya llevamos los suficientes meses trabajando sobre ellos como para saber si los objetivos propuestos son acertados, están bien definidos y dan resultados de mejora. Si no fuera así, aún tenemos tiempo para cambiar de ruta, modificar procesos, formar al personal o aumentar dichos objetivos para obtener mayores resultados.




Los errores más comunes son:

       – Desconocimiento por los empleados del plan u objetivos a cumplir o de si como lo hace hasta ahora es la forma correcta.
– Los empleados conocen como lo debe hacer pero les falta práctica.
– Existen factores externos que afectan al rendimiento de los empleados y al cumplimiento de los objetivos pre-diseñados.
– Los objetivos están por debajo del potencial de los empleados.
– Los objetivos planteados impiden el cumplimiento de otros requisitos del servicio o producto, por tanto resultan incompatibles.
Pero aún no está todo perdido. Podemos plantear algunas soluciones que poner en marcha ya para estar listas a la vuelta del periodo vacacional:

  – Re-diseñemos la planificación y establezcamos objetivos más ajustados gracias a la experiencia con los anteriores.
– Establezcamos medios de comunicación horizontal y vertical para escuchar las propuestas y asegurar que las directrices llegan de forma adecuada.
– Proporciona formación teórico-práctica para cubrir necesidades y aumentar las competencias de los empleados.
– Crea cohesión, colaboración entre los trabajadores y motívalos para mejorar su ejecución. Superando sus expectativas aumentas las tuyas.
– Elimina factores externos o crea medidas para paliarlos.


¡¡Feliz Buen Camino!!

PREPARAR MISIONES EN EQUIPO


En un equipo humano donde todos debemos alcanzar un objetivo concreto es necesario que el líder reparta las tareas y responsabilidades según las fortalezas de cada uno de los miembros del equipo.

Ahora imaginaros que vamos a organizar un viaje interestelar, este objetivo al ponerlo en marcha, al despegar de la tierra, no tiene vuelta atrás, lo que se quedó sin incluir en el plan ya no estará a nuestro alcance. Por ello es muy relevante que cuando iniciemos una estrategia para conseguir un fin, nos concentremos en invertir tiempo y rigurosidad en su preparación. Si además contamos con personal cualificado o multidisciplinar es de vital importancia hacerles partícipes en esta fase del proceso y contar con sus opiniones como expertos. Una vez iniciado el trabajo la función del líder será supervisar, en la medida que crea necesaria y posible, las acciones de cada uno, sobretodo del que tenga la misión (responsabilidad) principal.

Para ejercer un buen liderazgo será necesario no solo haber previsto bien los recursos y contratiempos en la planificación, sino en dar la suficiente autonomía para que el propio equipo resuelva las incidencias que va encontrando durante la ejecución. Y por último y muy importante tendrá que tener la capacidad de escuchar a los protagonistas, confiar en sus criterios y admitir modificaciones al plan maestro si se observa que con él será complicado alcanzar el éxito ¿Crees que en una misión espacial los responsables de planificarla van en la nave? ¡Están en tierra controlando, supervisando, apoyando!, Este es quizás el aspecto que más le cueste hacer a aquellos que tienen que ejercer de líderes

A continuación veremos un vídeo donde un equipo de valientes cumplen con una misión muy especial ¿Conseguirán su meta?

https://youtube.googleapis.com/v/YJ27jJI2EjM&source=uds

Para más información contacte con Buisán2H

EL DARSE CUENTA


EL DARSE CUENTA:
Primer paso para la mejora


En artículos anteriores hemos destacado la importancia de la diagnosis de la situación para empezar a definir objetivos de manera planificada con el propósito de conseguir mejoras en nuestros procesos y servicios de cara al cliente. Hoy hablamos de un estado mental que necesitamos provocar en nuestros compañeros y subordinados para obtener resultados positivos en la ejecución de las tareas y servicios de cara al cliente.

En las diversas formaciones que realizamos con los profesionales de cualquier especialidad, con el objetivo pedagógico de contribuir en su capacitación y con ello la mejora del servicio que se ofrece al cliente, siempre encontramos la misma controversia que relatamos a continuación.

El punto de partida para mejorar, para evolucionar es: “Darse cuenta”, estar consciente que algunos de los procesos que realizamos, que siempre me han definido como buen profesional, actualmente ya no sirven y es necesario proceder a cambiarlos. Si el miedo a hacer las cosas de manera diferente a como las hacíamos siempre nos impide ser consciente de otras alternativas mejores, entonces no hay nada que hacer. Sin embargo, las personas con las que normalmente trabajamos, no solamente tienen claro que el cambio es positivo si no que suelen ser proactivos y demandantes de herramientas que les hagan mejorar (¡Sé que somos afortunados!). Sin embargo, del dicho al hecho hay un trecho. Aun siendo conscientes de esta premisa básica cuando llega el momento de la autocrítica realista, donde tenemos que admitir que algunas de las practicas que llevamos a cabo en el día a día laboral son poco efectivas o no consiguen los resultados presumibles, es difícil de admitir que hemos estado actuando de manera poco eficiente.




Una de las reacciones que vemos continuamente es transferir la culpa a otros, sean personas, cosas o circunstancias. Es decir, en este punto admitimos, ante los datos, cuantitativos o cualitativos, de nuestro entorno laboral que no somos lo efectivos que podríamos ser pero sin realmente colocarnos como responsables de las circunstancias. Solo los individuos que realmente son capaces de “Darse cuenta” que ese cambio parte de uno mismo, llegan a tener éxito en este tipo de sesiones formativas, toman consciencia,  salen de ellas con los objetivos, la motivación y disposición suficientes como para poner en marcha las herramientas de mejora continua aprendidas.


“Si lloras por no haber visto el sol, las lágrimas te impedirán ver las estrellas”

( Phil Bosmans )

EFICIENCIA Y TRABAJO EN EQUIPO


EFICIENCIA Y TRABAJO EN EQUIPO

Los amantes de los RRHH que tenemos la gran suerte de trabajar en ello, somos propensos a observar las situaciones del día a día desde el prisma empresarial. Siempre intentando buscar soluciones, dando respuestas alternativas y diferentes, para potenciar la mejora profesional de las persona como miembro de una organización empresarial.

Con nuestra experiencia en consultoría, les evaluamos, les damos herramientas para gestionar mejor sus funciones y aportar lo mejor de cada uno, les adoctrinamos en buenas costumbres o les entrenamos en competencias que den valor al profesional y con él al negocio, y en muchas ocasiones creamos profesionales ejemplares para que los demás se basen en un modelo para perfeccionar sus ejecuciones.

Lo más efectivo para realizar mejoras es
 DEMOSTRAR 

En este artículo os mostramos eso precisamente, un equipo de profesionales que nos enseñan cómo debemos actuar ante cada proyecto. Pero… ¿Aprendemos sólo de la observación? Hoy al menos lo vamos a intentar.


Abre este breve vídeo y atento: 




¿Qué hacen ellos que yo hago distinto? 
¿Cómo puedo acercarme al modelo observado?

Evidentemente todos los trabajos requieren diferentes competencias, pero la sincronización que demuestra el equipo, da pistas sobre lo claro de su objetivo y el resultado es evidente a nuestros ojos. Las personas de este equipo han planificado sus acciones a la milésima, tienen una función claramente definida y unas directrices perfectamente marcadas. Nadie tendrá que decirles en ese momento cuál es la prioridad, ni qué deben hacer o cómo. Son autosuficientes, eficientes, cuentan con los recursos, materiales, técnicos y de personal, miden claramente su efectividad, están comprometidos y cohesionados. Si un eslabón falla, el equipo se cae y son conscientes de esa situación.

¿Cómo inculcar estos valores? ¿Cómo hacer conciencia?

Seleccionar un equipo y formarlo desde cero en estas competencias es sencillo (en comparación con el esfuerzo que supone hacerlo con un equipo que forma parte de la empresa de antemano), sale caro. En Buisán2Hpensamos que mantener a las personas y formarlas adecuadamente supone un impacto positivo en la organización (la empresa apuesta por mí, me hace evolucionar, …) al contrario que lo que supondría el despido de varias personas de la plantilla. Lo primero es definir la misión empresarial desde la dirección y que cada departamento decida sus objetivos profesionales y metas personales. Será necesario dar directrices a los líderes para que acometan la edición, supervisión, medición y posteriores revisiones junto con su equipo. Cuando cada miembro participa y elige cómo debe hacer las cosas, se implica en su consecución. Además este seguimiento tendrá que tener consecuencias positivas para demostrar el reconocimiento del buen hacer en el desempeño de sus funciones y la consecución de los objetivos. Una forma de motivar que se revierte en la empresa es el desarrollo profesional del trabajador, bien a través de formación o por promoción, donde alcance experiencias profesionales que aumenten sus conocimientos y habilidades o desarrolle cometidos que le resulten más gratificantes. De esta manera nos acercaremos cada vez más a la perfección del equipo observado en este vídeo. 


MARCANDO OBJETIVOS, CREANDO METAS


MARCANDO OBJETIVOS, CREANDO METAS


Día a día escuchamos a empresarios y empleados frustrados por ver como los resultados que les gustaría obtener se les van escapando, sin parecer que los esfuerzos por alcanzarlos, que ponen en marcha, se vean recompensados. Sin embargo, cuando analizamos las causas de muchos de estos fracasos, encontramos tanto fallos en los procesos adecuados para conseguir dichas metas como en hacia quien van dirigidos nuestros esfuerzos.

En este caso nos vamos a centrar en uno de los errores más comunes: la falta de establecer un fin claro, justificado y planificado, y que esa información llegue claramente a la persona de la empresa que va a llevar a cabo dicho fin.
Cuando hablamos de justificación queremos referirnos a que siempre que emprendemos una acción en nuestro negocio debe ir en concordancia con la ideología y fin de nuestra organización, pero además tiene que tener una causa objetiva que provoque dicha puesta en marcha de recursos y que le haga sentir a la persona que es un proyecto a su alcance.

La planificación está implicada en este proceso. Ésta debe contener los recursos materiales que se necesitan emplear, las personas que serán responsables de su ejecución y como las debemos preparar para tener éxito, los resultados que se quieren conseguir y los procesos que hay que cumplir para obtenerlos. Todo ello fechado y supervisado por una persona responsable o por el mismo equipo de trabajo que se encarga de hacer un seguimiento continuado de sus acciones.
  

Lo complicado de esto es parar para realizarlo antes de lanzarse a ejecutar la oferta. En la mayoría de las ocasiones, los empresarios y empleados, nos comunican que carecen de tiempo o personas ágiles para esta tarea. Sin embargo es una habilidad que se desarrolla con ensayo hasta convertirlo en algo prácticamente automático. El libro, “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” de Stephen R. Covey, nos recomienda empezar a practicar con una agenda donde nos marquemos nuestrosobjetivos personales para después, una vez dominada la técnica, podamos ampliar a hacerlo con mayor volumen de tareas y personas implicadas.