¿CUÁNDO UN AHORRO PUEDE SUPONER UN GASTO?


Muchas de nuestras empresas han visto reducido su volumen de ventas por el empobrecimiento de los mercados y con ello la disminución de sus beneficios. A causa de ello es normal que el porcentaje de inversión que vuelve a la organización debe de aprovecharse mucho mejor y sacarle su máximo rendimiento.
 
¿Adivinan cuál es una de las cinco palabras más buscadas en Google en el año 2012? Exacto, “GRATIS”. Y una de las preguntas que más se hacen en el buscador es ¿Cómo puedo ahorrar más?. Pero ¿De qué podemos prescindir?

En las empresas hay varias cosas de lo que nos resulta imposible prescindir: Los recursos y la mano de obra en proporción a la demanda. Y si una vez hemos ajustado nuestro personal, sus horas, sus honorarios en función de su productividad y la materia prima que necesitamos para desarrollar el servicio con la misma calidad de siempre, aun tenemos que reducir más ¿Qué hacer?
 
Uno de los principales departamentos que caen en estos tiempos es el de publicidad y marketing. Y eso que es el responsable de proporcionar visibilidad a mis productos ante un consumidor bombardeado por la competencia. Otro de los primeros en reducirse a la mínima esencia es el de RRHH. Y eso que el encargado de mantener estrategias empresariales que saquen el máximo beneficio de nuestro capital humano al mismo tiempo que asesora a los directivos en cómo mantener a la plantilla unida, motivada y en sintonía con los ideales de la organización a pesar de los tiempos cambiantes.
 

Y así puedo continuar con otros departamentos o recursos imprescindibles para el buen funcionamiento del negocio, pero es que como decía mi Madre ¿Qué dedo de la mano me corto que no me duela? Lo único a los que nos queda por recurrir es al ingenio.

 En esta época todas las empresas tenemos un compromiso con nuestros clientes. Reducir costes, ofreciendo calidad, y adaptándonos a las necesidades del mercado actual haciendo uso de nuestra creatividad.

Y si esto no funciona busquen lo gratis y aprovechen la oportunidad de disponer de recursos que sustituyan aquello de lo que no queremos prescindir por algo que no suponga un gran coste. Volvamos a lo tradicional y busquemos la solución más simple